¿Qué NO es el shibari/kinbaku?

Es muy probable que hayas leído uno de tantos artículos sensacionalistas sobre el shibari que perpetúan una idea equivocada de esta disciplina.  Al dar formación hacemos hincapié en que nuestros alumnos tengan una idea del shibari/kinbaku lo más realista posible y la parte teórica es tan importante como la práctica. Pero sin entrar en muchos detalles, vamos a aclarar las ideas preconcebidas erróneas que más vemos en los cursos de iniciación.

No es un arte marcial.

Las artes marciales tratan fundamentalmente sobre la defensa o el sometimiento de un atacante. El shibari es una disciplina erótica de comunicación y juego. Nada que ver.

No es milenario.

De hecho aparece en la primera mitad del siglo XX. Tiene una inspiración en multiples elementos culturales japoneses que se pueden encontrar en otros periodos, pero solo es una inspiración, no una evolución.

No tiene que ver con el hojojutsu.

Hojojutsu: la disciplina militar de capturar, transportar, torturar y matar prisioneros del periodo Edo. Decir que el shibari proviene del hojojutsu tiene tan poco sentido como decir que la gente que practica BDSM hoy en día viene de Torquemada. El uso de la cuerda es común a muchísimas otras disciplinas.

 

No tiene que ver con los samurais.

Y mucho menos con la idea distorsionada de samurai que tenemos la mayor parte de los occidentales.

No se puede practicar solo.

Ni con una silla o con un maniquí. El objetivo del shibari es la comunicación entre dos personas. Da igual que seas capaz de hacer el patrón más complejo del universo en un maniquí, tu shibari será peor que quien hace malamente un nudo en las muñecas de su pareja y le hace sonreír.

No es un ejercicio acrobático.

Por mucho que lo que más llame la atención sean las fotos de chicas lánguidas suspendidas de lo alto en arqueos de espalda imposibles con las brazos sueltos, pensando en la lista de la compra o intentando aguantar hasta que el fotógrafo dispare, eso NO es shibari. En shibari se puede llegar a posiciones estéticamente preciosas en suspensión pero son siempre el resultado de un juego entre dos personas y jamás el objetivo. Y nunca hemos visto a un maestro japonés empezar por algo diferente a atar las manos.

No es para cuerpos perfectos.

Ni se necesita una elasticidad absoluta. Puede hacer shibari cualquier persona, especialmente si cuida mínimamente su cuerpo para que esté sano. Si alguien entrena especialmente para hacer shibari, es muy probable que no tenga claro en qué consiste.

No es "asexual" (o mejor dicho, no sexual).

El shibari está íntimamente ligado con la sexualidad y el erotismo. Aproximarse al shibari de una forma diferente puede ser muy complicado e incluso peligroso como explica Margot en este articulo: ¿Dónde está el problema en promover el Shibari "asexual"?

No tiene que ver con los patrones.

Este es uno de los problemas más comunes en occidentales, sobre todo en principiantes. Pensar que el shibari tiene que ver con patrones de cuerdas sobre el cuerpo. Los patrones son, de nuevo, la consecuencia de un juego, una herramienta, un medio, un resultado. Dar importancia a los patrones o la cuerda al hacer shibari es como si un pintor diera más importancia a sus pinceles que a la obra en sí.

La obsesión de los occidentales por los patrones ha llevado a mucha gente que se quiere aprovechar de esta fijación a hacer libros, videotutoriales y cursos sobre patrones, completamente antiproductivos para un correcto aprendizaje del shibari.

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