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Reflexiones sobre los workshops y performances de Granada

Acabamos de llegar de los workshops y performances de Granada. Era la primera vez que impartía el workshop de kuzushi en España y además estaba algo asustado porque iba a hacer mi primera performance en condiciones. Unos días antes, llegamos al aeropuerto de Málaga desde Colonia y fuimos recogidos en coche por CarlosG. El tiempo fue TAN BUENO. Sol, calor y cielo despejado. Los organizadores Miguel Makido y CarlosG, que coordinan el Ata2 Rope Crew de Granada, fueron increíbles con nosotros. Se ocuparon de que estuviésemos a gusto, nos alojaron y fueron muy amables.

Los workshops estaban divididos en 3 partes correlacionadas: creatividad, estructuras y suspensiones. Lo primero que vi es que había una gran mezcla de niveles técnicos en la sala, desde gente con un nivel muy básico de conocimiento en cuerdas hasta personas con años de experiencia. Así que ser capaz de ofrecer ejercicios que fuesen válidos para todo el mundo supuso un gran reto. Descubrí que la gente con menos experiencia era más rápida en el proceso creativo pero las personas con más conocimientos sobre las formas clásicas llegaban a soluciones más interesantes. Discutimos y pusimos a prueba distintos elementos clave que pueden ser usados y llegamos a estructuras de pecho y cadera fantásticas.

Por la noche fuimos a “La Estupenda Artes Escénicas” donde se realizaban las performances. Estaba bastante nervioso pero el tiempo pasó rápido mientras se ajustaban luces, música, proyecciones y estructura. Los primeros en actuar fuimos Margout Darko y yo. Hicimos unas transiciones no muy complejas inspiradas en el estilo de Naka que me parecen inspiradoras y bonitas pero sin salir del estilo japonés. Queríamos ir más allá del típico arnés de cadera que todo el mundo usa en las performances al principio. Fue una actuación de 25 minutos y todo fue como habíamos planeado, espero que la gente la disfrutara.

A continuación, Pilar Aldea llegó con “Coplas de Shibari”. Una increíble narración poética que cuenta la historia de un aspirante a atador y su trayectoria y experiencias en el mundo de las cuerdas. No voy a hacer spoilers pero de verdad tenéis que verla en directo. 🙂

Entonces, Oogieboo y Aanecroo aparecieron en escena y realizaron una performance maravillosa. Es verdaderamente impresionante el nivel técnico que han alcanzado en tan poco tiempo. Fue una actuación preciosa y cuando todo el público creía que había terminado sorprendieron a todos con algo que jamás había visto en una performance de shibari. Pero dado que actuarán de nuevo el día 18 en Madrid no desvelaré el misterio.

Y por último, fue el turno de Pilar Aldea y Lee Sola. Y fue, sin lugar a dudas, absolutamente impresionante. Era la primera vez que veía a Pilar Aldea haciendo su estilo de cuerdas completamente desde hacía años. La performance llamada “Desván”, se configuraba con varios elementos como distintos tipos de cuerdas y figuras de madera y mezclaba poesía en tiempo real y “spoken word” con una música maravillosa. Fue extremadamente bonita y espero que la repita. 🙂

El último día de workshop resultó ser una sorpresa. Todo el mundo hizo una estructura de pecho creativa de estilo kuzushi con el objetivo de suspender e incluso las personas de nivel más básico fueron capaces de lograr estructuras interesantes. Debido a que deconstruimos y analizamos las formas clásicas, todo el mundo fue capaz de entender lo que estábamos haciendo y, al mismo tiempo, llegar a soluciones completamente distintas. Fue bonito ver a todos creando con su estilo personal pero desde las mismas premisas básicas… Ya que dividimos la clase en dos niveles, los ejercicios fueron diferentes y la gente de más nivel fue capaz de hacer suspensiones e incluso una transición a inversión con las estructuras que desarrolló. Después de una charla final sobre seguridad, este estupendo workshop de Granada llegó a su fin.

Entiendo el shibari como una comunicación y cuando haces el mismo TK una y otra vez tu comunicación se vuelve repetitiva. Y aburrida. Y sí, practicar es importante pero también lo es disfrutar de lo que haces. Así que espero que con este workshop los estudiantes tengan ahora una forma distinta de comunicación que les permita expresarse de una forma más creativa con sus parejas de cuerdas, siendo capaces de sorprenderlas, y practicar los elementos básicos del shibari sin aburrirse o atascarse en las mismas estructuras. Además, es genial hacer cosas distintas a lo que todo el mundo hace. No puedo esperar a volver al sur de España.

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